Existen unidades especiales preensambladas de calefacción que incluyen un intercambiador directo de calor, con controles para su operación. Estas unidades deben tener un humero o desfogue que conduzca los productos de combustión al exterior. Este humero debe ser de tubería refractaria, capaz de resistir altas temperaturas y corrosión; esta última se debe generalmente a los ácidos sulfurosos que se forman durante la ignición de combustibles que contienen vestigios de azufre.

Suministro de aire y desca

Los calentadores y calderas de gas tienen campanas aprobadas por los inspectores de construcción; éstas deben instalarse conforme a las recomendaciones de los fabricantes. Los calentadores y calderas de petróleo deben contener un estabilizador de tiro en la tubería de ventilación. Las campanas y los estabilizadores se usan para prevenir la extinción de la flama en casos extremos y evitar la succión excesiva de aire a través de la cámara de combustión cuando el tiro de la chimenea es demasiado fuerte, como sucede en climas extremadamente fríos.

Los humeros de desfogue de productos de combustión se conectan usualmente a una chimenea de obra de albañilería, cuya torre puede tener más de un cañón vertical. Si la temperatura de los gases no excede de 320°C, esa chimenea debe prolongarse verticalmente 1 m por encima del techo o del caballete cuando este último se encuentre a menos de 3 m de distancia de aquélla. cuando las chimeneas se usan con gases de mayor temperatura, algunos reglamentos exigen que tengan una altura mínima de 3 m por encima de cualquier otra parte del edificio que se encuentre a menos de 8 m de ellas.

En varios reglamentos se exigen chimeneas de obra de albañilería para la expulsión de gases de calderas a altas y bajas temperaturas. Dichos reglamentos suelen requerir también recubrimientos interiores de ladrillos refractarios y resistentes a la corrosión, al reblandecimiento y al agrietamiento ocasionados por gases a temperaturas hasta de 1 000 °c.

El área seccional de la tubería de los humeros no debe ser inferior a la de la descarga de la unidad calefactora. Además, su longitud debe ser mínima y deben tener una pendiente ascendente no inferior al 2%.

Si el humero tiene que recorrer una distancia considerable antes de descargar en la chimenea, es necesario aislarlo para evitar la pérdida de calor y la formación de ácidos corrosivos en su interior al condensarse los productos de combustión.

Todas las unidades calefactoras de combustión requiren aire en cantidades adecuadas. Usualmente, este aire de combustión se proporciona a las calderas de forma directa desde el exterior. Dicho aire puede impulsarse a través de duetos por medio de un ventilador, o por gravedad a través de rejillas o tomas especiales de aire fresco. Si no se proporciona aire exterior a la unidad de calefacción, no se obtendrán resultados satisfactorios. La entrada de aire debe tener un área seccional equivalente por lo menos al doble de la del tubo de descarga de la caldera.