La correcta administración de la construcción exige separar los costos de cada partida. Ésta es la única manera de calcular las pérdidas o ganancias obtenidas en cada sección de la edificación y de establecer predicciones en estimaciones de costos futuras. Luego de la concesión de contratos, con el fin de mantener al día las relaciones de costos en lo referente a extras o adeudos de los subcontratistas por trabajos de modificación, es fundamental realizar actualizaciones mensuales de todos los costos anticipados en cada subcontrato. Esto se puede realizar con una forma para solicitud de pago por cada subcontratista.

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 todos de Contabilidad

El Ingeniero o Arquitecto encargado de la obra, de acuerdo con su contador, debe elegir el método de contabilidad más apropiado para su compañía. De dicho método depende la cantidad de impuestos por pagar y la exactitud de la información que el contratista puede aportar a su afianzadora. En este caso es bueno se asesoren bien, para que no salgan perjudicados por el método empleado, en el caso de México existen diversas asociaciones de recolección de datos crediticia como lo es Buro de crédito, te pueden ayudar en ese aspecto.

Generalmente se utiliza uno de estos dos métodos:

Ingresos netos o ingresos acumulados. El método de ingresos acumulados se subdivide en:

  • Ingresos acumulados brutos.
  • Ingresos por cumplimiento de contrato.
  • Ingresos por porcentaje de avance de obra.

Método de ingresos netos. Es el que suelen utilizar las pequeñas compañías constructoras. En este caso, se declaran los ingresos brutos, amparados por recibos emitidos, y del monto resultante se restan los gastos comprobables. Este método es simple, permite controlar los ingresos netos al manejar las fechas de requisiciones y recibos, y se presta para el pago de impuestos después de ganar y cobrar las ganancias.

Los inconvenientes de este método son: no refleja con fidelidad la situación financiera real de la constructora; no incluye los ingresos que aún están por cobrar ni las deudas por pagar; y carece de validez en el momento de tramitar una fianza.

Método de ingresos acumulados brutos. En este método, los ingresos brutos se registran al obtenerlos, y los gastos al incurrir en ellos, independientemente del momento en que se reciba o desembolse dinero. Tiene la ventaja de que las declaraciones de ingresos representan las operaciones reales efectuadas durante el período contabilizado; todos los ingresos y egresos se anotan al ocurrir, de manera que la hoja de balance es más útil; y si se tienen más egresos que ingresos, los impuestos son más bajos.

Los inconvenientes son: es probable que la información sobre ingresos brutos no sea exacta; es factible que dichos ingresos no equivalgan a las ganancias brutas, dada la posibilidad de cobros adelantados (como resultado de requisiciones anticipadas o pagos por adelantado) o de inventarios en la obra; ofrece menos flexibilidad que otros métodos en cuanto a planificación fiscal; si se tienen más ingresos que egresos, este método ocasiona el pago de más impuestos.

Método acumulativo sobre contratos cumplidos. Sirve principalmente para contratos a largo plazo, aunque también es el más conveniente para empresas colectivas (de coparticipación) . en este caso, los ingresos correspondientes a un contrato a largo plazo se declaran luego de cumplirlo en su totalidad o, cuando menos, en su mayor parte.